La confesión de Camacho sobre cómo dio el golpe de Estado contra Evo

Radio KAWSACHUN COCA /Lauca Ñ/Cochabamba.- Transcripción  parcial de la confesión que hizo Luis Fernando Camacho ante sus íntimos sobre cómo organizó y ejecutó el golpe de Estado contra Evo Morales, entre octubre y noviembre del 2019 dejando casi 40 muertos, m{as de 800 heridos, 1.500 torturados y encarcelados y unos 70 casos de corrupción. Esta confesión la hizo en diciembre del 2019 cuando Jeanine Añez ya había usurpado la presidencia de Bolivia y armado su gabinete con hombres de Camacho (Jerjes Justiniano en el Ministerio de la Presidencia y Fernando López en el ministerio de Defensa; además de  cargos en Impuestos y ENTEL).

CAMACHO CONFIESA QUE SU PADRE «CERRÓ» EL GOLPE CON MILITARES Y POLICIAS

  • «Quería contarles qué fue lo que pasó. Muchos dicen: Había algo por detrás, porque no puede ser que deje una Biblia y a los 15 minutos renuncie (Evo Morales)»
  • «Evidentemente no fue dejar la Biblia solamente. La historia fue tan hermosa en el transcurso de todo, que fue mi padre (José Luis Camacho) que cerró con los militares para que no salgan. Fue por esa razón que la persona que fue a hablar con ellos y coordinar todo (los militares), fue Fernando López, actual Ministro de Defensa. Y es por eso que está de Ministro de Defensa, para cumplirle los compromiso».
  • La Policía. De la misma manera. Fue mi padre (el que arregló con la Policía para dar el golpe de Estado). Cuando pudimos consolidar que ambos (militares y policías) no iban a salir, fue que le dimos las 48 horas (a Evo para que renuncie), porque ya sabíamos que Santa Cruz podía trasladarse a La Paz. Aquí no iba a suceder nada, nos iban a mirar de balcón (los militares y policías)».
  • Ese fue el momento más duro que pasamos. Mi familia no sabía nada, sólo mi padre.
  • Cuando mi padre me dijo: qué vas a hacer después de las 48 horas. Y le dij: me voy a La Paz.  Te van a matar. Yo tenía mucha fe.

Camacho confiesa sobre lo que pasó el 5 de noviembre de 2019 cuando llegó a La Paz y se reunió con un minero (no se conoce de qué sector, asalariado, cooperativizado o privado) que le ofreció tumbar al entonces presidente Evo Morales.

  • «La charla fue larga y me dice (el minero a Camacho): ‘Yo te voy a tumbar a Evo Morales pero prométeme ser presidente’. Yo le dije: ‘Ahorita primero recuperemos la democracia. No, yo te garantizo que lo vamos a tumbar. Pero… Ya, ok, te prometo’. Nos fuimos y dice: ‘Va a haber quilombo en el aeropuerto, pero vas a poder entrar’. Dicho y hecho.
  • Me dice: ‘Yo he estado en El Alto, yo fui el que organicé para que no entres’. Se vino acá a Santa Cruz. ‘Te íbamos a hacer como a Túpac Katari, te íbamos a soltar en plaza Murillo. Ese era el fin. Pero me intriga por qué estabas dispuesto a morir (porque rompieron vidrios, se estaban entrando)’. Yo se lo expliqué y el tipo me dice: Nosotros no queremos que Evo Morales sea presidente, pero a que Carlos Mesa sea presidente, yo prefiero a Evo Morales’. Y ahí me entero cuál era el problema, y era lo de Octubre Negro.
  • Y me dice (el minero): ‘Me llamó Evo Morales en la mañana (sábado 9 de noviembre de 2019) para pedirme que resguarde la plaza Murillo porque los militares le habían dado la espalda y los policías igual. Le dije que no. Y eso es una guerra de Evo Morales; necesito sacarle hoy, porque si no, los militares van a venir por mí.
  • Camacho: Le dije no, no se preocupe, hablé con los militares, con el general, me dijo que no iban a salir. Se quedó tranquilo. Me dice (el minero): ‘Te doy hasta el domingo; si el domingo no se va, el lunes le saco yo con dinamita.
  • Ese minero, realmente, fue la cereza para que se vaya Morales.