Intentaron matar a Evo con un proyectil disparado al avión que lo transportaba a México

Por Carlos Corz / LA RAZON.- Un piloto de la Fuerza Aérea Mexicana (FAM) que formó parte de la tripulación del avión que sacó de Bolivia al expresidente Evo Morales reveló la sospecha del disparo de un proyectil desde la base aérea en Chimoré que tuvo que esquivar para “evitar el impacto”.
Además informó que hubo intentos violentos de militares para bajar a Morales de la aeronave.

La revelación está contenida en un documento de la Secretaría de la Defensa Nacional publicado en último libro del presidente Andrés Manuel López Obrador. El dato se conoce a más de un año y medio de lo ocurrido y está publicado en el portal ntrzacatecas.com.

“Durante el ascenso inicial, el piloto alcanzó a observar desde el lado izquierdo de la cabina de mando, y cuando casi alcanzaba los mil 500 pies sobre el terreno, una estela luminosa similar a la característica de un cohete en la posición de las siete (atrás a la izquierda de la trayectoria del avión) por debajo del horizonte (…)”, establece el informe oficial.

Y añade: “Estimando el piloto que, en caso de tratarse de un proyectil, el punto desde donde fue lanzado podría estar ubicado en las inmediaciones del aeropuerto de Cochabamba”.

La aeronave militar mexicana llegó al aeropuerto de Chimoré, en el departamento de Cochabamba, luego de un fallido ingreso por la suspensión de autorización. El avión tuvo que volver a Lima a la espera del permiso.

Finalmente logró aterrizar el lunes 11 en Chimoré, donde estaban desplazados militares. Justamente esa situación relata el piloto mexicano y da cuenta que desde que estaban en la terminal aérea “un elemento de las fuerzas armadas de Bolivia apuntó a la aeronave, de manera permanente, con un lanzacohetes RPG”.

De acuerdo con la descripción del piloto, la estela luminosa pudo provenir justo de esa posición.

“Efectuó un viraje ceñido hacia el lado contrario de la trayectoria del proyectil (lado derecho) incrementando el régimen de ascenso para evitar el impacto, observando que la traza, muy por debajo de la aeronave, efectuaba una parábola hacia el terreno sin haber alcanzado la altura que en ese momento ya tenían, aproximadamente a 3 mil pies sobre el terreno (…)”, describe en el documento oficial y “concluye su apreciación que el posible cohete podría haber provenido del lanzador RPG que observó en el aeropuerto”.

También se aclaró que el incidente no fue comunicado a la tripulación para evitar se incremente “la tensión de la misión diplomática, que buscaba rescatar al ex Mandatario y darle asilo en México”.

El propio Morales reveló que una vez en el avión mexicano no se dio autorización de despegue, por lo que el exvicepresidente Álvaro García llamó al excomandante de la Fuerza Aérea Boliviana (FAB) Gonzalo Terceros, hoy en la cárcel por el caso golpe de Estado, y le advirtió: “Ningún problema general, acá están más de 10.000 compañeros concentrados. Va a arder el aeropuerto, vamos a arder nosotros, van a arder sus soldados, bajo su responsabilidad. Esa llamada telefónica ha sido clave y otra vez carreteamos para levantar el vuelo”.

La fuente militar reveló que a la par de la negativa para decolar se percataron “de una mayor actividad de personal armado y vehículos artillados a ambos lados de la pista, así como en las inmediaciones de rodaje”.

Según la narración, el piloto Miguel Eduardo Hernández Velázquez descendió de la aeronave para tratar de comunicarse con el Secretario de la Defensa Nacional, Luis Crescencio Sandoval, y reportar la situación. Tras intentarlo sin éxito, se registró una primera amenaza de los bolivianos para intentar bajar a Morales del avión.

Fue golpeado por militares. “Le ordenaron que levantara los brazos, diciéndole que bajara a Evo Morales de su avión. En ese momento, otro de los individuos se le aproximó por detrás y lo golpeó en la espalda baja con la culata de un arma larga, tipo Garand, por lo que el piloto giró hacia la izquierda para enfrentarlo (…)”.

Añadió que en ese “momento otro de los individuos, también uniformado, le golpeó el abdomen con el rompeflamas de un fusil automático ligero, cargando su arma y apuntándole al pecho, sin ninguna razón aparente”.

En el documento se explica que la tensión terminó, luego de que el piloto se dirigió al elemento que le apuntaba diciéndole: “Joven soldado, los valientes no asesinan”.

Aunque hubo otros intentos de tomar el avión y sacar a Morales, pero el piloto lo impidió colocándose frente a la escalera de acceso. También se informó que el piloto “pidió en varias ocasiones que se dejara de apuntar al avión con el lanzacohetes”.

En el documento, según el medio digital, se da cuenta que un general autorizó el despegue pero con la condición y amenaza de que se lo haga en 30 minutos.

“Indicándome con énfasis que él no respondería por la seguridad de los ocupantes ni por la integridad de la aeronave si no se cumplía con esa instrucción”.

https://www.la-razon.com/nacional/2021/08/31/piloto-mexicano-revela-ataque-al-avion-que-sacaba-a-morales-de-bolivia/

Piloto del avión mexicano que rescató a Evo Morales revela ataque a la aeronave en el aeropuerto de Chimoré

ABI.- Elementos de la Fuerza Aérea Mexicana (FAM) revelaron que un proyectil fue lanzado contra el avión en el que rescataron al expresidente boliviano, Evo Morales, justo en el momento en que despegó del aeropuerto de Chimoré, Cochabamba (Bolivia) en noviembre de 2019.

«Durante el ascenso inicial, el piloto alcanzó a observar desde el lado izquierdo de la cabina de mando, y cuando casi alcanzaba los 1.500 pies sobre el terreno, una estela luminosa, similar a la característica de un cohete en la posición de las siete (atrás a la izquierda de la trayectoria del avión) por debajo del horizonte (…). Estimando el piloto que, de tratarse de un proyectil, el punto desde donde fue lanzado podría estar ubicado en las inmediaciones del aeropuerto de Chimoré en Cochabamba», refiere un reporte del portal mexicano Reforma.

El documento de la Secretaría de la Defensa Nacional, publicado en el último libro del presidente Andrés Manuel López Obrador, detalla que, desde que se encontraban en la terminal aérea, un elemento de las fuerzas armadas de Bolivia apuntó a la aeronave, de manera permanente, con un lanzacohetes RPG.

De acuerdo con la descripción del piloto, la estela luminosa pudo provenir justo de esa posición.

«Efectuó un viraje ceñido hacia el lado contrario de la trayectoria del proyectil (lado derecho) incrementando el régimen de ascenso para evitar el impacto, observando que la traza, muy por debajo de la aeronave, efectuaba una parábola hacia el terreno sin haber alcanzado la altura que en ese momento ya tenían, aproximadamente a 3.000 pies sobre el terreno (…)”, revela.

«Concluyendo su apreciación que el posible cohete podría haber provenido del lanzador RPG que observó en el aeropuerto», detalla.

En el informe se reconoce que el incidente no fue comunicado a la tripulación para evitar que se incrementara la tensión de la misión diplomática, que buscaba rescatar al exmandatario y darle asilo en México.

En el reporte se establece que, cuando el avión de la FAM llegó al aeropuerto, en Bolivia ya era evidente la presencia de elementos armados en el lugar.

Pese a ello, Evo Morales y sus dos acompañantes lograron abordar la aeronave.

Aunque todo estaba listo para el despegue, la autorización fue negada de último momento, por lo que el avión tuvo que regresar a su posición inicial.

Al hacerlo, los elementos de la FAM se percataron de que la presencia militar se había incrementado.

«Percatándose de una mayor actividad de personal armado y vehículos artillados a ambos lados de la pista, así como en las inmediaciones de rodaje».

Según la narración, el piloto Miguel Eduardo Hernández Velázquez descendió de la aeronave para tratar de comunicarse con el Secretario de la Defensa Nacional, Luis Cresencio Sandoval, y reportar la situación.

Tras intentarlo sin éxito, se registró una primera amenaza de los bolivianos para intentar de bajar a Evo Morales del avión.

Los elementos armados golpearon al piloto mexicano, con la finalidad de que accediera a sus exigencias.

«Le ordenaron que levantara los brazos, diciéndole que bajara a Evo Morales de su avión. En ese momento, otro de los individuos se le aproximó por detrás y lo golpeó en la espalda baja con la culata de un arma larga, tipo Garand, por lo que el piloto giró hacia la izquierda para enfrentarlo (…)”.

«Momento en el cual otro de los individuos, también uniformado, le golpeó el abdomen con el rompeflamas de un fusil automático ligero, cargando su arma y apuntándole al pecho, sin ninguna razón aparente», refiere.

En el documento se explica que la tensión terminó, luego de que el piloto se dirigió al elemento que le apuntaba diciéndole: «Joven soldado, los valientes no asesinan».

Sin embargo, las amenazas se repitieron unos 10 minutos después, cuando otro grupo de uniformados y civiles armados intentaron subir al avión.

Según el reporte, el piloto lo impidió, colocándose frente a la escalera de acceso, donde se presentó otra discusión.

Tras el intercambio verbal -en el que el piloto mexicano pidió en varias ocasiones que se dejara de apuntar al avión con el lanzacohetes-, un general boliviano otorgó la autorización para el despegue, pero con una condición: tenían solo 30 minutos para abandonar el espacio aéreo o no respondían.

«Indicándome con énfasis que él no respondería por la seguridad de los ocupantes ni por la integridad de la aeronave si no se cumplía con esa instrucción», agrega el documento.

FBS / Agencia Boliviana de Información
ABI. Derechos Reservados. 1996 – 2021

Martín Natalevich: Que Almagro acepte la repostulación de Morales fue una estrategia

El autor del libro que relata la biografía del Secretario General de la OEA dice que el objetivo era que una misión de ese organismo audite las elecciones de 2019.

LA RAZON.- Uno de los autores del libro Luis Almagro no pide perdón (Planeta, 2020), Martín Natalevich, reveló este martes que la repentina aceptación del Secretario General de la OEA de que Evo Morales se repostule en los comicios de 2019 fue una estrategia para conseguir que una misión de observadores audite ese proceso electoral.

«Su estrategia, si hubo una estrategia política del Secretario General, fue justamente ganarse la confianza de Evo Morales y era una confianza resistida, porque en su primera campaña, Almagro era resistido por gran parte del Alba», develó el periodista en entrevista con La Razón Radio.

El autor del texto explicó que el objetivo de la estrategia de Almagro era que «no se robe ni un solo voto» en los comicios generales de octubre de 2019, considerando que el líder del Movimiento Al Socialismo (MAS) había desoído el referéndum de 2016 que le dijo No a la repostulación y acudido al Tribunal Constitucional para insistir en ese propósito.

En criterio de Natalevich, Almagro hizo ese «cálculo político» basado en la hipótesis de que en caso de perder una elección, Morales supuestamente no iba a aceptar los resultados.

«Él trabajó con hipótesis antes de que sucedieran los hechos, con interpretaciones que son de él o de su equipo, y era la eventualidad, la posibilidad de que el oficialismo en Bolivia, porque creía que no iba a ganar en primera vuelta y tampoco en segunda vuelta. Entonces tenía la posibilidad de que hubiera fraude», explicó.

En el libro, el líder del organismo multilateral contó que en el referéndum de 2016 Morales tardó en admitir su derrota y que en las elecciones de 2019 se temía que “si se robaba la elección, si había fraude electoral”. “Había que estar, y la manera de estar era asumir determinadas responsabilidades y retos políticos”, admitió Almagro.

Conforme con la llegada de la misión, admitió en el libro: “Abríamos una posibilidad que era que Evo ganara legítimamente. Era el costo que tenía eso. Para mí, eso era imposible, imposible. Evo tenía menos votos todavía que los que había tenido cuando el referéndum, o sea que no tenía forma. Después abríamos la posibilidad de que la oposición ganara legítimamente. Y cerrábamos la posibilidad de que Evo se robara la elección”.

Natalevich reveló que la presencia de una misión de observadores fue pactada entre Morales y Almagro en una reunión en Nueva York, durante la Asamblea General de las Naciones Unidas, donde Almagro puso tres condiciones: «Tiene que haber participación total, o sea no puede haber proscritos políticos; no puede haber muertos en las calles y no te tiene que robar un solo voto».

Natalevich explicó que bajo esos parámetros se firmó el acuerdo para que una misión de observadores de la OEA participe en los comicios nacionales.

«Almagro se ganó la enemistad de la oposición, lo veía como traidor, que estaba jugado para los intereses de Evo Morales. De hecho, ahora que estuvimos en Nueva York, ha contado el propio Secretario General tuvo una reunión con algunos congresistas bolivianos, entre ellos (Arturo) Murillo, (Óscar) Ortiz, que casi termina a las piñas (golpes)», agregó Natalevich.

La semana pasada, se presentó el libro Luis Almagro no pide perdón, que narra la trayectoria del Secretario General basada en una entrevista de 20 horas con él y más de 100 conversaciones con su entorno y políticos, con opiniones encontradas sobre su legado tras su elección en 2015 y su reelección en 2020.

Aunque Almagro negó que la razón de sus movimientos en Bolivia hayan sido cálculo político, el libro reseña que “hubo una responsabilidad mayúscula de Luis Almagro, que lo admite sin ruborizarse y hasta se enorgullece de haber podido contribuir a cortar con un proceso de reelección que sobrepasaba el marco legal”.

El otro autor del libro es el también periodista uruguayo Gonzalo Ferreira.

https://www.la-razon.com/nacional/2021/08/31/martin-natalevich-que-almagro-acepte-la-repostulacion-de-morales-fue-una-estrategia/