Corrupción, abusos y escándalos del Negro Arias según su exjefe de Transparencia

BOLIVIA TV.- Arias tenía «cobradores» en instituciones, denuncias por acoso sexual, y la presidenta de facto Jeanine Áñez lo sabía, pero optó por silenciar las comunicaciones con el denunciante. «Nos falta poquito, ya vamos a entregar», respondió el exviceministro Israel Alanoca cuando tuvo el detalle de los casos.
La contratación por invitación directa de la madre de su hija, en una empresa que dependía de su despacho (Mi Teleférico), sería solo la punta del ovillo de irregularidades cometidas por el exministro de Obras Públicas Iván Arias.
El ovillo sigue con compras con sobreprecio de insumos de bioseguridad, y viajes que se realizaban en avionetas y helicópteros de la Dirección General de Aeronáutica Civil (DGAC) durante el gobierno de facto, y que llevaban a Arias, «juntamente con otros ministros de Estado, a Rurrenabaque (Beni), a hacer su vida y su jolgorio con algunas damas», denunció el abogado Omar Durán.
Pero el hilo del ovillo continúa: Arias tenía «cobradores» en instituciones como la DGAC, y reunió «casi mil hojas de contrataciones» en el Ministerio de Obras Públicas, de donde apenas llegado al cargo, designado por el gobierno de facto de Jeanine Áñez, despidió personal, e hizo contrataciones que en algunos casos son «fantasmas».
Y la línea sigue, Arias designó jefe de gabinete a su dentista, sumó al menos tres denuncias por acoso incluso sexual contra funcionarias de Obras Públicas, y reaccionó con el despido cuando su jefa de Transparencia, la Dra. Ordoñez, le hizo conocer casos de corrupción que se estaban cometiendo, informó Durán.
Durán también fue echado de su cargo como jefe de Transparencia de la DGAC, porque hizo las denuncias que involucraban a Arias cuando estaba en ejercicio del cargo.
«Pedí informes que tenían 10 días para responder. Pregunté dónde viajó la avioneta de la DGAC, la 2902, dónde viajó el helicóptero 1428, matrículas Charly Papa, y se han empezado a asustar en el Ministerio de Obras Públicas, porque el señor Arias se iba en estos aviones juntamente con otros ministros de Estado a Rurrenabaque, a hacer su vida y su jolgorio, con algunas damas, y cuando he pedido los informes de estos aviones lo que agarran es decir, ‘¡no, saben qué, este tipo está molestando mucho, lo echaremos!’ Recién me echan cuando empecé a denunciarlos», relató.
Durán aseguró que hizo conocer casos de corrupción a Arias, que «se hacía de la vista gorda», y apelaba con recurrencia a una frase, «¡cágate tú, qué te importa, estamos acá!»
Las denuncias de Durán llegaron también hasta la entonces presidenta Jeanine Áñez -así quedó registrado en los chats del denunciante-, que en lugar de convocarlo para solicitar detalles, ya que las denuncias implicaban a Arias y a otras autoridades como el entonces ministro de Gobierno Arturo Murillo, le bloqueó las comunicaciones.
El exviceministro de Coordinación Gubernamental Israel Alanoca fue otro de los que escuchó en directo las denuncias, en el Palacio de Gobierno; pero su respuesta era: «nos falta poquito, ya vamos a entregar, nos crucemos de brazos».
Durán estimó que solo la compra de insumos de bioseguridad con sobreprecio (Arias compró «barbijos de trapo y liga» a 30 bolivianos la unidad) causó daño económico al Estado por 10 millones de bolivianos, y proyectó una afectación que podría llegar hasta los 10 millones de dólares.
Si hablamos de contrataciones de personal, el manejo ilegal del tema, casi mil hojas de contrataciones que han hecho, algunas hasta fantasmas en Obras Públicas, hablamos de cerca de 4, 5 millones de bolivianos; el daño en la DGAC, ENTEL, Mi Teleférico, ya no hablaríamos de bolivianos, sino de unos 10 millones de dólares, declaró.
Según Durán, en círculos en los que frecuentaba, Arias siempre planeó llegar a controlar la Alcaldía de La Paz. «Entrar a la alcaldía es como manejar 3, 4 ministerios», habría sido su palabra, y su consigna llegar a ella en algún momento.
«¡Dios nos guarde!» si Arias, ahora candidato a la Alcaldía de La Paz, gana las elecciones del 7 de marzo «porque el señor Arias nos va a desfalcar la Alcaldía», exclamó.
«Me da pena», según las encuestas, Arias podría ganar, «me da lástima, la gente que abra los ojos; no le pido el voto por nadie, vote por cualquiera, menos por el señor Arias», añadió.
«Este tal Negro es muy bonito para hablar, convence, yo cierro los ojos y lo escucho y es un capo; pero en la realidad lo que hace es tener un planeamiento para desfalcar nuestra Alcaldía, y llevar días muy negros para la ciudad de La Paz», declaró Durán.