No con represión militar: Gobierno de Arce enfrenta al Covid-19 con médicos, pruebas y vacunas

La Paz, 6 ene (ABI).- El viceministro de Gestión del Sistema Sanitario, Álvaro Terrazas, cuestionó este miércoles el plan de confinamiento militarizado que ejecutó el año pasado el gobierno de facto y que ahora pide reeditar el exministro de Gobierno Arturo Murillo para frenar los contagios de COVID-19.

    «No podemos nosotros entrar simplemente en un pensamiento militarizado, como si la cuarentena o una restricción sea la única medida. Nosotros esperamos que no haya necesidad de llegar a este punto», dijo Terrazas.

    En las últimas horas, Murillo, acusado de malversación de fondos públicos y fugitivo de la justicia boliviana, arremetió contra el actual Gobierno afirmando que no tiene la «valentía» de enfrentar un confinamiento, como hizo el régimen de Jeanine Áñez.

    El año pasado, las principales ciudades bolivianas fueron militarizadas para hacer cumplir el confinamiento estricto que sumergió al país en una fuerte recesión económica y que no logró evitar una crisis sanitaria.

    Terrazas recordó, además, que en el periodo de la cuarentena estricta se verificó una serie de irregularidades, como la compra de equipos médicos con sobreprecios, además de que el gobierno de facto no logró abastecer al país de medicamentos, insumos de bioseguridad, pruebas de diagnóstico ni hacer las gestiones para la compra de vacunas contra el COVID-19.

    «Nosotros en este tiempo estamos haciendo todos los esfuerzos acelerados para evitar los confinamientos que solamente fueron un «harakiri» (suicidio) para todo el pueblo boliviano (…). Estamos comprando las vacuas y las pruebas, estamos continuando con la ampliación de camas hospitalarias y vamos a dotar de los recursos humanos necesarios para afrontar esta segunda ola», remarcó.