El «árbitro» de las elecciones del 18/10 fue nombrado por Añez, recuerda Arce

Por Rubén Atahuichi / La Razón.- El presidente electo Luis Arce consideró, en una entrevista con un diario mexicano, que nunca hay garantías ante un posible golpe de Estado, como el que dice que ocurrió en noviembre del año pasado con las movilizaciones políticas, los cuestionamientos a las elecciones, la renuncia de Evo Morales y la toma del poder por parte de Jeanine Áñez.

El periodista comentó que en la crisis de 2019 el Ejército y la Policía jugaron un rol importante en el “golpe de Estado” y que “al parecer” se subestimó que “esos actores podían involucrarse en una iniciativa golpista”.

¿Qué garantías hay ahora de que eso no volverá a suceder? “Nunca existe una garantía cuando están las cosas así y además la Policía es endeble. Pero ahora las condiciones son diferentes”, respondió Arce al diario La Jornada de Baja California.

“Las Fuerzas Armadas y la Policía han sido duramente criticadas por el pueblo de Bolivia por lo que ocurrió. Ellos saben que han dañado su imagen e institucionalidad. La población se está dando cuenta ahora de que en realidad estos minoritarios son los que buscan la violencia, no nosotros”, complementó el mandatario electo.

Arce, candidato del Movimiento Al Socialismo (MAS), ganó las elecciones del domingo 18 de octubre con el 55,1% de los votos. Dijo que tuvo una victoria inobjetable, “con un árbitro de ellos, designado por este gobierno, por la dictadura, por los partidos políticos que participaron en el golpe Estado”.

Cuando fueron anuladas las elecciones del 20 de octubre de 2018, por supuestas irregularidades halladas por la misión de la Organización de Estados Americanos (OEA), el gobierno de Áñez y la Asamblea Legislativa acordaron nombrar otro Tribunal Supremo Electoral (TSE) y llamar a una nueva votación.

Entonces, Áñez optó por nombrar a Salvador Romero como su representante en el TSE, años después de que el vocal ejerciera las mismas funciones en la antigua Corte Nacional Electoral (CNE).

Consultado sobre las posibilidades de recomponer la economía del país, Arce afirmó que “va a ser un duro trabajo”. “El deterioro es muy fuerte. Con las cifras que hemos visto, salir de la crisis, para retomar el nivel de crecimiento, nos va a demandar entre uno y medio y dos y medio años”, afirmó.

Contó que la proyección del Producto Interno Bruto (PIB) para este año es de -8% a -11%, cifra que tiende a “profundizar la crisis”. Afirmó que en relación al crecimiento de 8,2% de antes, será una caída de 15 o 16 puntos porcentuales.

Dijo que el desempleo del país supera el 30%, cuando —complementó— durante el gobierno de Morales era “de apenas 4%”. Sobre el déficit fiscal, dijo que el gobierno pasado había estimado llegar al 6%, pero que el gobierno de Áñez ya está en 9%, “¡50% más!”.

“El otro tema es la deuda; es un tema muy preocupante. La deuda la dejamos en 25% del PIB. Ahora ya está a más de 32%, acercándose a 38%”, soltó Arce.

Afirmó que el gobierno de Morales dejó una deuda de más o menos $us 3.000 millones, a diferencia de los $us 7.000 millones o $us 9.000 millones de este régimen. Calculó que la deuda del país es ahora de entre $us 11.000 millones y $us 12.000 millones.

“Estamos hablando que se habría cuadruplicado la deuda interna, con sus consiguientes riesgos sobre la inflación”, dijo.

Arce y el vicepresidente electo asumirán sus funciones en ceremonia especial en la Asamblea Legislativa el 8 de noviembre, para un periodo de cinco años.

https://www.la-razon.com/nacional/2020/11/03/luis-arce-considera-que-nunca-hay-garantias-ante-un-eventual-golpe/