¿Por qué es importante un triunfo del MAS?

Por Punchay Willka.- La democracia es siempre un campo de batalla, es el medio liberal más importante para la organización de los poderes públicos y nuestro país es la institución política que fue conquistada por el movimiento sindical, popular y de izquierda, hoy es el patrimonio estatal como escenario para resolver la titularía política del poder.

A la democracia también le consideran un obstáculo, si las derechas no son capaces de imponerse por la vía de la participación popular al poder político, es ese momento que la democracia deja de ser la institucionalidad de la República, para destrozarla y constituirse en estados de NO derecho, donde prima la violencia como lógica de poder, la violencia como método del poder.

El 10 de noviembre del 2019 se clausuró la democracia por vía de la violencia cívica-policial-militar con la excusa del «fraude para derrocar al dictador». Esta narrativa ideológica, política, mediática e incluso religiosa, fue avalada por la OEA y respaldada por los EEUU, Brasil y la delegación de la Unión Europea.

Once meses del golpe. Once meses que los bolivianos y bolivianas vivimos en un estado de No derecho, donde los derechos políticos, civiles, sociales, culturales y a la libertad de expresión están conculcadas y reprimidas. Once meses donde la narrativa del fraude se desmorona porque los acusadores no presentaron una solo prueba que sostenga su acusación,  solo basan su hipótesis, porque no tiene afirmación conclusiva, en un informe de la OEA que ha sido cuestionado por organismos internacionales y académicos prestigiosos, divulgados y publicados por los medios de comunicación liberales y de tendencia conservadora, a los que Almagro no respondió.

Hoy Alamagro guarda un silencio, que nos permite afirmar de su responsabilidad en la manipulación deliberada y planificada de una auditoría que derivó no en la anulación de las elecciones, sino en el derrocamiento del gobierno a través del golpe, en masacres, torturas y detenciones ilegales como establecen los informes de la CIDH, de la Facultad de Derecho de la Universidad de Harvard, de la Alta Comisionada de Derechos Humanos de la NNUU. Estos informes que cuestionan la auditoría de la OEA y sobre las masacres, no emergen de organizaciones nacionales vinculadas al MAS, sino de instituciones internacionales que tienen un peso importante a nivel continental y mundial.

Para los golpistas criollos

Un triunfo democrático del MAS implica una derrota de la narrativa del fraude. Hoy tienen el control del Órgano Electoral nacional y departamentales, de los medios de comunicación, de todo el aparato estatal, hoy disponen de todos los medios para imponerse en su lógica de poder, pero sus actos en el gobierno de corrupción, nepotismo, negligencia, ineficiencia, en sus candidaturas electorales sin binomios cohesionados, sin tener un mínimo de carisma política, inexistencia de propuestas pos-pandemia para resolver la catástrofe nacional a lo que nos llevaron, el triunfo popular y democrático del MAS, es su propio derrumbe.

Su derrota, es también el tránsito primero a su condena política, democrática y popular, pero también será sus condenas penales por los actos criminales y dolosos desarrollados en estos meses de gobierno de facto y catastrófico. Su derrota implica múltiples consecuencias políticas y penales. Por ello que la desesperación por descalificar al MAS, de insultar, denigrar a líder histórico y al próximo presidente es la constante como medio para preservar el poder.

No descartemos, que desde aparatos del Estado -como en el gobierno de Lidia de Gueiler el 80, desde el Estado Mayor se secuestró, torturó y asesinó al padre jesuita Luis Espinal- hoy  pueden estar organizando autoatentados en la recta final del proceso electoral para justificar un clima de violencia, atribuirle al MAS y a los movimientos sociales, para intentar cancelar las elecciones. Luego proscribir al MAS, detener a los candidatos a la Presidencia, Vicepresidencia y los principales dirigentes de las organizaciones sindicales nacionales y departamentales.

Una derrota para las derechas no está entre sus cálculos y expectativas políticas, pero si está en las posibilidades democráticas para el país.

Para Almagro y la OEA

Un triunfo del MAS desmorona todo el andamiaje montado para justificar el fraude inexistente el año pasado, pone en peligro la permanencia de Almagro como Secretario General de la OEA y se abre las puertas a procesos penales incluso internacionales, porque el informe de la auditoría tuvo efectos políticos, de violación de derechos humanos y de masacres, es decir la corresponsabilidad de Almagro en las consecuencias de los hechos pos golpe son determinantes.

Almagro enfrentará su propia inestabilidad, los gringos lo sostendrán, es su bufón y lo necesitan, es una lástima por José Pepe Mujica ex guerrillero Tupamaro (detenido 12 años en la cárcel por la dictadura) Presidente constitucional de la República Oriental del Uruguay,  y vergüenza porque Almagro era del Frente Amplio cuyo principal partido era el Movimiento de Liberación Nacional-Tupamaros, fue canciller del gobierno de Mujica, promovido desde el Uruguay, apoyado por la revolución bolivariana  y todos los gobiernos de izquierda, progresistas y nacionalistas, pero la ambición, la sumisión pudo más y sucumbió a la seducción del Tío Sam.

La OEA y Almagro enfrentaran su propia crisis, gobiernos como México, Argentina, Senadores de los EEUU, expresaron la necesidades de una revisión de esta auditoría, lo que pone en entre dicho la sostenibilidad y credibilidad, un triunfo democrático del MAS afectará por primera vez el funcionamiento de la institución que justificó y avaló los golpes de estado el siglo pasado, que apoyó los “golpes suaves” para la destitución de Presidentes en Honduras, Paraguay y Brasil, que apoya la destitución de Presidentes democráticamente electos como en Venezuela, que reconoce presidentes de plazuela como Guaido

Para los EEUU

El primer gobierno y Presidente en reconocer al gobierno golpista fue EEUU. Trump tuiteó apoyando el golpe y al gobierno de facto, su interés era de primer orden, por eso que la CIA designó a su agente Erik Foronda para ser el asesor y secretario privado de la Presidenta Jeanine Añez.

No es casual que las primeras decisiones fuera expulsar a los médicos cubanos, a la representación diplomática de la República Bolivariana de Venezuela, de reconocer a Guaido como presidente de Venezuela, de sumarse al Grupo de Lima que está conformada por presidentes y gobiernos de derecha, de abandonar la UNASUR y la CELAC y obviamente de votar por la reelección de Almagro en la OEA, como gesto de agradecimiento porque les ayudo a encumbrarse en el poder.

Un triunfo democrático del MAS, desbarata todo la estrategia geopolítica del imperialismo, pero además de ser  influencia positiva para la próximas elecciones en Ecuador, en Chile y luego en Brasil donde pueden ganar organizaciones políticas de izquierda y progresistas, es decir la influencia de un triunfo tiene múltiples efectos negativos para el imperio en la región.

Por ello que al escenario de violencia forzada desde el Ministerio de Gobierno, a los enemigos internos y externos que nos enfrentamos, a las consecuencias políticas, penales e internacionales para los promotores, organizadores y titulares del golpe, hacen de este momento el punto de quiebre, abre las puertas para el segundo momento o fase de la revolución democrática y cultural del Estado Plurinacional.