Los publicitados créditos «1-2-3» son una estafa según ciudadanos

La Paz / Bolivia.- Hace un par de semanas, con bombos y platillo, el Gobierno de transición de Jeanine Áñez anunció el lanzamiento del crédito 1-2-3 para cualquier persona que desea acceder a recursos económicos y reactivar sus emprendimientos, al final dicho préstamo bancario se convirtió en una mentira más del régimen ya que de acuerdo a testimonios personales, este es inalcanzable.

“Ayer muy temprano fui a tramitar el crédito 1-2-3, pensé que era rápido como dice incansablemente la Presidenta, ¡PERO NO! Los requisitos son inagotables y desalentadores, se los cuento para que vayan con ilusión baja y no los bajen a la realidad de un sopapo como me paso a mí”, relató María (nombre convencional) en su cuenta de Twitter.

Según su relato, ella decidió dejar su trabajo y emprender un negocio propio en la anterior gestión de gobierno, que quedó paralizado por las restricciones de la cuarentena y al intentar reactivarlo con el mencionad préstamo – ya que tiene un interés del tres por ciento – se encontró con un sinfín de trabas de parte del agente bancario que lo atendió.

Otro emprendedor dijo que el crédito “no es en efectivo” como señala la campaña comunicacional del Gobierno, “Nunca es en efectivo, (el banco) te presta en especie, es decir ellos van y te compran lo que necesites y si sobra algo de la plata te lo guardan debajo del colchón hasta que necesites otra vez”.

Javier Colque, propietario de un restaurante, quiso acceder a ese crédito y salió bastante decepcionado de la oficina del Banco Unión de la avenida Camacho, en su relato manifestó que el centro gastronómico que administra, muy cerca de la plaza Murillo, tenía más de 15 trabajadores entre garzones, cocineros, músicos, personal de limpieza y seguridad pero que tuvo que despedirlos ante la falta de comensales, “me quede con cuatro, un cocinero y tres chicos que hacen de deliverys, con ellos trató de sacar adelante mi negocio pero en estas condiciones no se puede”.

Anteriormente intentó acceder a los créditos gubernamentales del plan de empleo pero se llevó otra decepción, ya que el apoyo crediticio con una tasa de intereses del 5% era para las empresas con más de 100 empleados y los pequeños negocios debían acogerse al otro plan que señala como monto de interés el 11%, “era muy alto y no me conviene”, sostuvo.

Juana Hurtado, confeccionista de ropa deportiva, es otra muestra de la gente decepcionada por la propaganda gubernamental, “ese crédito 1-2-3 no es para todos, solo es para quienes el banco considere viables, comercios de alimentos, medicamentos bioseguridad y si no estás en esos rubros se consideran sector de riesgo y un poco más y te tiran desinfectante”, dijo con rabia.

“Es una farsa”, dijo Erick Gutiérrez otro emprendedor joyero, “la ayuda de este crédito debería ir para los sectores más perjudicados, pero no, el banco solo se asegura de prestar a los que tienen dinero. Todo es mentira”, declaró sobre su experiencia por el crédito.

El crédito 1-2-3 fue presentado por el gobierno de Añez como “la solución” a la crisis económica suscitada por la pandemia y la cuarentena, prometiendo la reactivación económica de miles de emprendimientos. “este crédito buscará activar la economía nacional y dar paso a la creación de nuevos empleos”, dice la campaña.

La oferta bancaria es de un préstamo con un interés del 3%, “para capital de operación” o “de libre disponibilidad”, para acceder a ellos, los emprendedores bolivianos deben cumplir unos diez requisitos, entre ellos estar registrados en ProBolivia, contar con el Número de Identificación Tributaria (NIT), certificados de trabajo y documentación respaldatoria de su patrimonio.