Ultraneoliberal y privatizador Tuto promete nacionalizar empresas ferroviarias

Por Miguel Gómez / La Razón.- El planteamiento del candidato presidencial de Libre 21, Jorge Quiroga, de nacionalizar las dos empresas ferroviarias en Bolivia, en manos de inversiones privadas, fue catalogado por dos analistas como “electoralista”, no acorde con el modelo económico que se requiere en estos tiempos marcados por la pandemia del coronavirus, y a contra ruta de su perfil privatizador.

El lunes 25, el expresidente participó de un evento organizado por la Cámara Americana de Comercio (AMCHAM), y postuló la nacionalización de la Empresa Ferroviaria Andina SA y la Ferroviaria Oriental SA. El empresario venezolano-paraguayo Carlos Gill, accionista de las compañías, señaló que “Quiroga plantea una ilógica nacionalización de los ferrocarriles”.

Gill expresó su sorpresa porque “un invitado a la entrevista patrocinada por la AMCHAM manifieste como propuesta nacionalizar empresas privadas que cuentan entre sus accionistas a entidades como el IFC (Banco Mundial), fondos de pensiones de Bolivia y Chile, entre otros”. Dijo que ello muestra una desinformación sobre la situación pasada y actual de estas firmas.

Privatizaciones a fines del siglo XX e inicios del XXI

Al respecto, el politólogo Jorge Richter explicó que el planteamiento debe ser analizado solo desde una lógica electoral. “Lo único que busca Quiroga es tener algún impacto que llame la atención en la sociedad”, para desplazar a Jeanine Áñez y Luis Fernando Camacho, y así poder disputar con Carlos Mesa un espacio que le permita un segundo lugar en los comicios.  

“Se apunta a ver quién puede constituirse como la persona que enfrente con mayor virulencia al MAS (Movimiento Al Socialismo), y en ello no ahorran adjetivos y buscan declaraciones tremendistas. No veo que esta propuesta sea una construcción de la lógica económica de Quiroga, ni de su política identificada con la cuestión privatizadora”, remarcó Richter.

Este perfil de Quiroga data de fines del anterior siglo e inicios del actual. Fue vicepresidente de Hugo Banzer desde 1997, hasta que éste falleció en 2001 y le heredó la presidencia, que ocupó hasta el siguiente año. En ese lapso de tiempo entregó a manos privadas, por ejemplo, las refinerías Gualberto Villarroel (Cochabamba) y Guillermo Elder Bell (Santa Cruz).

Mismo destino tuvieron las plantas de almacenaje de combustibles, las Industrias Agrícolas de Bermejo, la Fábrica Nacional de Cemento (Fancesa), el Proyecto Múltiple Misicuni, la Fábrica Nacional de Explosivos, la Empresa Metalúrgica de Vinto, la Administración de Aeropuertos y Servicios Auxiliares de la Navegación Aérea (AASANA), entre otros.

Sobre el planteamiento del candidato de Libre 21, el economista Jimmy Osorio afirmó que la actividad ferroviaria no es muy intensa, ni muy productiva, por lo cual no es un sector “interesante” para poner ojos nacionalizadores, más aún porque hay inversiones privadas. Y lanzó sus críticas a que Quiroga apueste por un modelo no acorde con la situación actual.

Un modelo golpeado por la pandemia

“Seguir apostando a la participación del Estado en el actual modelo cuasi keynesiano no va, este golpe del coronavirus ha desnudado falencias, y una es la sobrecarga del Estado en la economía nacional. El Estado ha tenido fuertes pérdidas, vamos a cerrar con -9% el crecimiento del PIB. Esto en una empresa privada implica pérdidas terribles y pensar en la quiebra”.

Por ello, Osorio apunta a un fortalecimiento de la inversión extranjera directa y al tema productivo interno, con el fortalecimiento de la productividad, la creación de más bancos productivos y condiciones impositivas interesantes para los emprendedores, y que las políticas gubernamentales le den un fuerte impulso a las denominadas “economías de colores”.

“Quiroga tenía más bien una postura política económica más orientada al sector productivo privado; en su gestión no hubo nacionalizaciones, se impulsó el tema del sector privado. Pero tuvo un programa interesante, un plan económico nacional de desarrollo que fue un alivio de muchas familias; por ese lado debería apostar, no ir de centro derecha a extrema izquierda”.

Dos tipos de gobierno sobre la mesa

Para Richter, hay dos tipos de gobierno en juego y que se decidirán con el voto en las futuras elecciones. El actual, que prioriza la economía privada y el beneficio mercantil de los distintos actores económicos. Y el de los movimientos populares que se expresan en el MAS, con una mirada menos favorecedora de esta lógica mercantil y de apoyo a las economías privadas.

“Es así que entre los candidatos que van del centro hacia la derecha hay una lógica multipolar. ¿Qué expresa Quiroga? La visión financiera bancaria de la economía estatal, de recurrir al crédito externo, de que se debe dinamizar la economía para que los excedentes sí puedan tener alguna utilidad de responsabilidad social del Estado con los sectores sociales menores”.

“Pero la prioridad está puesta en la visión financiera economicista de su propuesta. Y en este sentido, camina por la vía de las privatizaciones”, sigue Richter, “de un Estado pequeño, de una actividad económica más en manos privadas, sin determinar en favor del Estado lo que son las áreas estratégicas de la economía. De eso ya dio muestras en materia hidrocarburífera durante su gestión de gobierno”.

https://www.la-razon.com/economia/2020/07/30/propuesta-nacionalizadora-de-quiroga-calificada-de-electoralista-y-contraria-a-su-perfil-pro-privatizacion/

Carlos Gill: ‘Tuto Quiroga plantea una ilógica nacionalización de los ferrocarriles’

El empresario venezolano-paraguayo Carlos Gill Ramírez.

El empresario venezolano-paraguayo Carlos Gill Ramírez señaló que “Tuto Quiroga plantea una ilógica nacionalización de los ferrocarriles” de Bolivia, luego de que el candidato de la alianza Libre 21 pusiera sobre la mesa esta propuesta en un foro organizado por AMCHAM.

El lunes 27, Quiroga participó del evento para postulantes presidenciales organizado por la Cámara Americana de Comercio (AMCHAM), y postuló la nacionalización de la Empresa Ferroviaria Andina SA y Ferroviaria Oriental SA, en las cuales Gill es accionista.

Gill expresó su sorpresa porque “un invitado a la entrevista patrocinada por la AMCHAM manifieste como propuesta nacionalizar empresas privadas que cuentan entre sus accionistas con entidades como el IFC (Banco Mundial), fondos de pensiones de Bolivia y Chile, entre otros”.

Más bien, el perfil de Quiroga es otro. Fue vicepresidente de Hugo Banzer desde 1997 y hasta que éste falleció en 2001 y le heredó la presidencia, que ocupó entre 2001 y 2002. En ese lapso de tiempo privatizó las refinerías Gualberto Villarroel (Cochabamba) y Guillermo Elder Bell (Santa Cruz).

Mismo destino tuvieron las plantas de almacenaje de combustibles, las Industrias Agrícolas de Bermejo, la Fábrica Nacional de Cemento (Fancesa), el Proyecto Múltiple Misicuni, la Fábrica Nacional de Explosivos, la Planta de Productos Lácteos Milka, la Empresa Metalúrgica de Vinto, la Administración de Aeropuertos y Servicios Auxiliares de la Navegación Aérea (AASANA) y el Servicio Municipal de Agua Potable y Alcantarillado (Semapa), entre otros.

El planteamiento de Quiroga, dijo Gill, demuestra una desinformación sobre la situación pasada y actual de las compañías ferroviarias en cuestión. Entre 1993 y 1997, la Empresa Nacional de Ferrocarriles (ENFE) fue parte del proceso de nacionalización impulsado por el gobierno de Gonzalo Sánchez de Lozada, del Movimiento Nacionalista Revolucionario (MNR).

Ante ello, la estatal se partió en dos redes, andina y oriental. La primera tuvo como socio estratégico a la compañía de capitales chilenos Cruz Blanca, y la segunda, a Genesee & Wyoming, de capitales norteamericanos.

“En 2009, luego de las negociaciones con el socio extranjero de Ferroviaria Oriental SA, Genesee & Wyoming, adquiero la totalidad de su participación dentro de la compañía, equivalente aproximadamente al 20% del total de las acciones”, explicó el empresario.

Actualmente, Ferroviaria Oriental SA está conformada por tres accionistas principales: Previsión BBVA SA, Futuro de Bolivia SA y Trenes Continentales SA. A la par, este último tiene como accionistas a IFC (International Finance Corporation/Banco Mundial) y Ferrocarril General Belgrano SA (Argentina), entre otros.

“Asimismo, en 2015 adquiero la totalidad de la participación del socio extranjero de la Empresa Ferroviaria Andina SA, equivalente al 50.0037% de las acciones”, remarcó Gill.

Mientras que Ferroviaria Andina SA está conformada por tres accionistas principales: Previsión BBVA SA, Futuro de Bolivia SA y Bolivian Railways SA. “Bolivian Railways SA, a su vez, tiene como accionista principal a mi persona”.

Gill subrayó que como es de conocimiento público, ambos acuerdos de compra de acciones fueron realizados entre empresas privadas, nunca con el Estado boliviano ni con otros Estados.

Dijo que “desde la compra de acciones se han venido realizando acciones tendientes a convertir dichas empresas en una operación de logística integral, diversificando la carga y duplicando los tonelajes transportados, constituyéndose en un eslabón fundamental en las exportaciones y en el desarrollo industrial del país”.

Con el apoyo brindado a estas compañías es que ahora transportan aproximadamente 3,3 millones de toneladas anuales. Y el objetivo empresarial es seguir mejorando cada año y duplicar en el futuro el tonelaje, como se lo ha venido haciendo durante su gestión. A la fecha, sostuvo Gill, se ha ejecutado el 85% de las inversiones planificadas para 20 años.

“Las dos empresas ferroviarias dan empleo a alrededor de 2.800 trabajadores, entre empleos directos e indirectos, transportándose minerales, úrea, soya, derivados de soya, cemento, clínker, cereales, combustible, acero, entre los principales productos”.

El empresario adelantó que, con Ferroviaria Oriental SA, se desarrolla el proyecto de un puerto propio y exclusivo para la carga boliviana, cerca del Puerto de Rosario (Argentina), sobre el río Paraná, “para integrar a Bolivia al océano Atlántico de manera efectiva y eficiente”.

“En la Ferroviaria Andina SA hemos mejorado sustancialmente las operaciones con la compra de tres locomotoras de la prestigiosa industria STADLER de España, de última generación y configuradas especialmente para Bolivia. En los últimos 40 años no se habían comprado locomotoras nuevas para esta compañía”, señaló Gill.

https://www.la-razon.com/economia/2020/07/29/carlos-gill-tuto-quiroga-plantea-una-ilogica-nacionalizacion-de-los-ferrocarriles/