Añez pone su nombre en placa de hospital construido por Evo en Santa Cruz

Santa Cruz de la Sierra.- La presidenta de facto de Bolivia, Jeanine Añez, puso su nombre en la placa del hospital de Tercer Nivel que fue construido por el gobierno de Evo Morales y demandó una inversión de 514 millones de bolivianos (unos 75 millones de dólares) en la ciudad de Montero, departamento de Santa Cruz.

Ese hospital tardó casi 8 meses en ser inaugurado porque la mandataria prorrogada ilegalmente y sus ministros ordenaron cambiarle el color y pintarle de verde (el color de su partido) cuando era urgente convertirlo en un nosocomio para atender a enfermos con Covid-19.

El nosocomio de Montero lleva el nombre del fallecido Secretario de Salud de Santa Cruz, Oscar Urena, que falleció en pasados días combatiendo a la pandemia.

Ante la ineficiencia en el manejo de la pandemia y la asistencia oportuna a los bolivianos afectados por el coronovirus, el régimen de facto en Bolivia utilizó el relato de que la gestión de Evo Morales solo hizo «canchitas» para fútbol y no hospitales.

Datos oficiales señalan que durante los primeros 8 meses de gobierno de Jeaniñe Añez no continuó con la construcción de por lo menos 23 hostales que hoy podían estar concluidos y equipados, ayudando en la lucha contra el coronavirus.

Entre tanto es altamente político el argumento del gobierno transitorio de Añez cuando sus voceros afirman que durante el período del presidente Evo Morales no se hizo absolutamente nada por la salud cuando al contrario se disminuyeron notablemente las tasas de mortalidad materno infantil, se crearon ítems para salud, se distribuyeron máquinas de hemodiálisis, se dotó de ambulancias como nunca antes en la historia de Bolivia y se hizo un plan de hospitales que por razones políticas la actual gestión detuvo su construcción.

Decir que no se hizo nada es una falacia, lo que una vez más revela el carácter político que se le quiere dar a la lucha contra la pandemia en toda una campaña de la actual presidenta de facto que trata de mostrar, como sea posible, una mejor gestión de la que se hizo anteriormente, inclusive ocultando información a la ciudadanía.

En infraestructura de salud se llevó delante la dotación de ambulancias a los municipios, como también máquinas de hemodiálisis que fueron distribuidas en diferentes lugares del país, además se inició el plan de construcción de hospitales.

Añez no paralizó la construcción de varios de estos nosocomios, al menos 23 que hoy podían estar concluidos y equipados, atendiendo a los pacientes con coronavirus y lo peor retrazó la entrega de hospitales ya concluidos y listos para abrir sus puertas como el de Montero.

Durante 180 años de vida republicana se construyeron 2.870 hospitales y en 13 años de la anterior administración se emplazaron 1.061 nuevos establecimientos de salud. Hasta 2025 el proyecto gubernamental establecía la construcción de 43 hospitales. Asimismo, desde 1825 hasta 2005 Bolivia alcanzó a tener 559 ambulancias, en cambio desde 2006 hasta 2019 el país adquirió 2.353 ambulancias.

Durante el año 2000, la razón de mortalidad materna era de 187 madres que fallecían por cada 100.000 niños que nacían vivos, en el anterior gobierno con el Bono Juana Azurduy y otros programas ese dígito bajó hasta 160 e indudablemente había que continuar haciendo el trabajo.

También se debe recordar que la tasa de mortalidad de menores de 5 años en la población boliviana hacia el 2003 era de 75 por cada 1.000 nacidos vivos y en la anterior gestión ese rubro se redujo a 29, como éxito en la disminución de la mortalidad infantil.

Por supuesto, el Bono Juana Azurduy, el programa Mi Salud, la subvención prenatal por la vida, inclusive la Brigada Médica Cubana que fue expulsada por Jeanine Añez, ayudaron para bajar estas tasas de mortalidad.

En cuestión de recursos humanos se crearon varios programas como la dotación de ítems para el sector de salud. Hacia el 2006 existían 17.675 ítems y al cierre de la gestión anterior se logró 38.101 ítems en salud.

Es decir, se había duplicado en realidad la creación de ítems de salud de lo que se había recibido de los gobiernos neoliberales que esta misma gente del gobierno de turno manejaba. Durante la gestión de Evo Morales se logró un incremento sustancial de cerca de 21.000 nuevos ítems lo que significa un 55% de crecimiento en esta área.