Los hospitales están saturados en Bolivia

Diario Opinión.- Los mensajes enviados a celulares de médicos son dramáticos y desesperantes. Familiares buscan un espacio en cualquier hospital, sea este privado o público. Buscan una oportunidad de vida.

La falta de espacio para internación en los hospitales públicos y privados lleva a una peregrinación de la familia. Los hospitales y clínicas están saturados y niegan el ingreso a los enfermos.

Frente a esa situación recurren a la ayuda de médicos para que estos intercedan o muevan alguna influencia para tener atención. Pero, la gente también pide un consejo o la receta sobre el consumo de ciertos medicamentos. 

Una médico general y un especialista en Terapia Intensiva, que prefieren guardar en reserva sus nombres, relataron el difícil momento que pasan las familias reflejados en llamadas y mensajes que reciben por WhatsApp.

“¿Disculpa que te moleste por este medio. Sabes si hay cama libre en la UCI de alguna clínica?”, dice uno de los mensajes preguntando sobre un sitio libre en la Unidad de Cuidados Intensivos, la área especial dentro de un hospital que proporciona medicina intensiva. Los pacientes candidatos a entrar en cuidados intensivos son aquellos que tienen alguna condición grave de salud que pone en riesgo su vida y requieren de una monitorización constante de sus signos vitales y otros parámetros.

De acuerdo a la literatura médica, entre los principales retos y dificultades que enfrenta el personal médico y de enfermería de UCI está identificar los casos más críticos de insuficiencia respiratoria, seguir protocolos de intubación y ventilación mecánica.

Según reportes científicos, entre el 10% y el 15% de los pacientes ingresados en el hospital con neumonía causada por el virus SARS-CoV-2 necesita a una UCI, y el 90% de estos requiere intubación y ventilación mecánica, generalmente durante al menos dos semanas.

“Le cuento que mi tía de 67 años de edad está mal. Empezó hace una semana con resfrío común (hay) test de sangre negativo. Le iniciaron todo el protocolo. Empezó a desaturar 92% y hoy 87 a 85%”, dice otra nota enviada.

Uno de los médicos explica que la saturación de oxígeno es la medida de la cantidad de oxígeno disponible en la sangre. Cuando el corazón bombea sangre, el oxígeno se une a los glóbulos rojos y se reparten por todo el cuerpo. Los niveles de saturación óptimos garantizan que las células del cuerpo reciban la cantidad adecuada de oxígeno.

La saturación de oxígeno en la sangre saludable y normal es de entre un 95% y un 100%.

“Tengo una tía con síntomas de COVID-19. Tuvo contacto con un familiar que dio positivo. Tiene insuficiencia respiratoria”.

“Doctora, mi madre despertó muy agitada. Estos días estaba resfriada, pero ahora no puede respirar, necesito que la vea la puedo llevar al hospital que usted me diga”.

“(…) perdón que lo moleste. Por favor consígamelo internación para mi amigo XFA (por favor). Él ha estado en domicilio, pero hoy al amanecer ha decaído, ha bajado su saturación”.

También están los mensajes de otros médicos que necesitan ayuda: “Soy el Dr. (reservamos el nombre) amigo del Dr. (…). Me dijo que podía hablar con usted para ver la posibilidad de ingresarla (a su esposa) a terapia”.

Algunas comunicaciones expresan más confianza: “Disculpa que te moleste ‘bro’ (abreviación de brother, amigo en español). Mi tío está con síntomas de COVID-19. No sabes dónde hay una cama de UTI para el papá de una colega de la Caja (Caja Nacional de Salud) urgente. No es asegurado”.

“Por favor, te llamo por la mamá de mi esposo ya está en área de neumología COVID. Esta saturando 45 sin oxígeno, es diabética y sus pulmones están muy comprometidos. Le hicieron rayos X en otro centro”.

“Doctora me recomendaron que usted me puede ayudar, es urgente. He recorrido cinco hospitales y no hallo un lugar para mi hijo. Es un joven de 19 años y tiene síntomas, está empeorando. Le pido que me haga un espacio en cualquier clínica”.

“(…) está en sala en una silla de ruedas, por favor una oportunidad para terapia o si debemos conseguir algunos medicamentos”.

“Doctor por favor apóyeme con el tratamiento, mi esposo y mi cuñada ya empezaron con los síntomas”.

 “Mi hermano se llama (…), por favor ayúdeme, le ruego, necesitamos un espacio en el hospital”.

Otro desesperado mensaje de un hijo que suplica para que su padre sea atendido con urgencia. “Tengo a mi padre con una neumonía grave en el Salomón Klein, requiriendo oxigeno 6. No está evolucionando bien. Nos aconsejaron UTI, pero en el hospital no tiene camas disponibles y deseo pedirle si usted sabe de algún lugar donde estén con camas disponibles sea público o privado”.

IMPOTENCIA Los dos médicos que compartieron ese momento con pacientes e incluso con personas que no conocen dicen sentir impotencia al escuchar la desesperación. “Lamentablemente no se puede ayudar a las personas porque colapsó todo el sistema de salud. No hay espacios ni en hospitales públicos ni en privados, nos sentimos impotentes”.

Refiere que al día recibe unas 30 a 40 llamadas de personas desesperadas. “Es muy lamentable, ojalá que esto ya no avance más”. 

El 7 de julio, el recién posesionado directo del hospital Viedma, centro de tercer nivel en Cochabamba, René García, pidió que debido a la falta de personal médico y de enfermeras, además insumos, el centro sea declarado “hospital desastre”.

Reclamó mayor intervención de las autoridades nacionales y departamentales. “Deben dejar de lado la política y la guerra y preocuparse por la salud”.

https://www.opinion.com.bo/articulo/cochabamba/desesperante-pedido-auxilio-doctor-encontre-lugar-hospital-fa-sabe-algo-suplico/20200711182231777165.html